También denominado Esteatosis Hepática, se define  a la enfermedad hepática producida por la acumulación de depósitos de grasa en el parénquima hepático.

La enfermedad del hígado graso es cada vez más común, afectando a cerca del 25% de las personas a nivel global. Múltiples son las causas o factores que pueden contribuir al desarrollo de este tipo de enfermedad, siendo las más frecuentes: la ingesta de alcohol, hepatitis crónicas virales (virus de la hepatitis B y C), enfermedades autoinmunes, consumo de ciertos fármacos y hábitos poco saludables tanto alimentarios como por sedentarismo, se asocia principalmente al sobrepeso, obesidad, pero así también se puede dar en individuos con peso normal. Además, puede ser la manifestación hepática del Síndrome metabólico y presenta una fuerte asociación a la Diabetes mellitus.

La enfermedad por lo general cursa de forma asintomática, y suele ser un hallazgo en ecografías abdominales y se puede observar tanto en niños como adultos, y en estos últimos, con una prevalencia aprox. entre el 20-30%.

Su diagnóstico temprano y tratamiento es fundamental para evitar enfermedades de mayor complejidad, ya que en un porcentaje de los pacientes puede evolucionar hacia la cirrosis y cáncer de hígado. Se espera por su alta incidencia que en unos años podría llegar a ser la primera causa de trasplante hepático en la población adulta.

Hay formas de prevenirlo y tratarlo a tiempo, por eso es tan importante tu consulta con un especialista.